lunes, 26 de septiembre de 2016

O stagion primaverile

Amo los meses invernales. Pero hay que reconocer que ahora que empieza a subir la temperatura en estos días de pujante primavera, el clima propicia algo maravilloso en toda la ciudad. Los hombres, se quitan los abrigos, se alivianan de ropas y abren los botones de su camisa, a veces hasta el borde mismo del infarto visual (sí, el infarto visual también existe), dejando ver, despreocupados, desinhibidos, distraídos, descarados, desvergonzados, asesinos, sus magníficas propiedades viriles. Las formas, antes ocultas en pulóveres, sacos, gabanes y camperas cerradas hasta la mandíbula, se nos muestran imponentes, cubiertas de pelos por doquier y acariciadas por la brisa de setiembre. Algún pezón nos emboba, al rato un ombligo se insinúa. El sol dora la piel tentadora, y yo... suspiro como adolescente enamorado, entonando una melodía de Mascagni que dice...
"Tu sei bella, o stagion primaverile...!"